Suele suceder que muchas veces, nombramos a Dios en vano, constantemente lo puedo ver en la televisión, usado cómicamente en las teleseries de las 9 pm.
Eso puede comprenderse, cuando sabemos que es una parodia de la realidad. Pero cuando es utilizado por los hombres en su diario vivir y para argumentar y defender lo indefendible, causa indignación.
De acuerdo a la visión religiosa que plantea que Dios nos ha entregado el planeta para nuestra diversión y explotación, se justifica todo tipo de negocios con tal de producir para el hombre.
Injustamente atribuimos a Dios y nos sentamos en el y destruimos el resto de la hermosa creación. He de pensar que esta es una manera de poder mezclar una religión que va de la mano con el progreso y la destrucción y claramente del modelo económico imperante en nuestras sociedades, en donde el poder justifica depredar millones de hectáreas de bosques nativo eliminando con ello una cantidad enorme de diferentes especies, creadas por nuestro Dios, esto con el fin único de enriquecer a un sector mínimo del planeta, pues una vez destruido todo, se comienza a plantar monocultivos de especies que dañan y cambian la composición de los suelos, todo para que los hombres que allí trabajan reciban sueldos miserables en consideración con el tremendo daño causado a la tierra por sus empleadores, y los seres que fueron puestos aquí para que sean parte de nuestro entorno y claro bajo nuestro control, como los supuestos únicos seres con alma y que entendemos el poder infinito de nuestro creador.
Lamento informar al lector que en mi País y región digerimos con facilidad campañas publicitarias, que desinforman a la población. Respecto al verdadero ejercicio realizado por las empresas quienes se hacen llamar como forestadores del país, donde plantan “ BOSQUES PARA CHILE” sabiendo de ante mano que su trabajo es cultivar y anteriormente para eso destruyen un verdadero bosque.
Esto es sólo una pequeña parte de lo que se ha justificado durante siglos, es ahora cuando se debe cambiar todo aquello, no es correcto seguir un fin materialista con el único deseo de acumular más riquezas, que por lo demás no son más que terrenales ya que quienes justifican esto en nombre de Dios saben bien que nuestro paso por la tierra es pasajero y pasaremos una eternidad luego en otro lugar, lamentando o disfrutando según sean nuestras acciones en la vida.
Julio Karam Noemi Ibañez
Editor El Ágora Digital

Buen trabajo muchachos, muy buen aporte a la sociedad. Julio, Gran Articulo... un abrazo chicos del Agora Digital..
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